De planta circular u oval, de entre diez y veinte metros de diámetro. Con paredes de piedra y cubierta por un tejado cónico, formado por tallos de centeno.

Destinada en parte a vivienda y en parte a cuadra para el ganado vacuno. Su estructura era ideal para resistir los crudos inviernos.

Su origen es prerromano, presumiblemente celta. La pallozas tienen similitudes con las casas redondas de la Edad del Hierro de Gran Bretaña o con las edificaciones del Castro de Chano en el municipio de Peranzanes, El Bierzo).

El nombre de palloza es en realidad una deformación del término gallego "pallaza", recogido por primera vez a fines del siglo XIX por etnógrafos como el alemán Fritz Krüger, refiriéndose al material con que se realizaba la techumbre de la edificación.

Fueron utilizadas hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando las modernas comunicaciones facilitaron la llegada de nuevos materiales de construcción a la zona. Hoy se encuentran en Galicia, comarca de los Ancares y El Bierzo Leones.
Destacar el conjunto de pallozas en el pueblo berciano de Campo del Agua, destruidas en gran parte, por un gran incendio a mediados de los años 80 del siglo XX, hoy en proyecto de restauración. La más famosa de ellas, quizá sea la de Piornedo, que desde los años 70 es un museo etnográfico. Desde hace tiempo se vienen construyendo nuevas pallozas que se usan principalmente, para uso turístico, incluso en zonas muy alejadas y donde tradicionalmente no existieron.